“Después de lo que hemos vivido durante este mes, ni el mundo ni la vida volverán a ser como eran” Cohn-Bendit

Publicado por Mercedes Yañez , domingo, 23 de mayo de 2010 14:59


Siempre hemos tenido un cierto sentimiento de rebeldía cuando vemos en asecho nuestros ideales o creencias. La búsqueda de la libertad propia, cualquiera que sea su significado particular, ha sido una lucha constante. Desde los tiempos de conquistas hasta la sociedad pluricultural, por referirme a términos de historia. Lo sucedido en 1968, sin duda, es una manifestación masiva de personas que vieron sus ideales en peligro y decidieron no dejarse intimidar ni comprar para lograr ser escuchados.

El Mayo Francés, movimiento que dio lugar a una serie de revueltas, barricadas, entre otros eventos revolucionarios, fue una rebelión ante un sistema social y económico que contaminaba, y aún contamina en grandes dimensiones, al mundo entero. Como es común en Francia, propio de un país que luchó por desligarse de un régimen monárquico y absolutista consiguiendo así la libertad de sus vidas y de su pueblo a través de la revolución francesa; sus ciudadanos jamás han dejado de hacer sentir sus opiniones, aprobaciones o desacuerdos sobre un tema.

A diferencia de algunos países, Francia, ha logrado realizar protestas verdaderamente pacíficas y le ha dado valor al sistema comunicacional como lo son las huelgas y marchas. Sin embargo, en aquel año, donde los estudiantes de Nanterre lucharon por exigir que sus ideales sean respetados y tomados en cuenta, los hechos no se dieron de la manera más pacífica. Quizá por la mente de aquellos universitarios jamás cruzó la idea de que se iban a sumar todos los obreros que se sentían explotados o que los acontecimientos no iban a causar tantas desgracias de muerte, cárcel o cualquiera que haya sufrido alguna persona a raíz del movimiento. Pero sin duda lo que sí estuvo todo el tiempo presente en la mente de aquellos marxistas, anarquista, trotskista y maoísta, entre otros; fue el propósito de su rebelión y la importancia que tenía para defenderlo bajo cualquier circunstancia.

Muchas personas siguen aún esclavizadas e idiotizadas por el capitalismo y el consumismo. No se han dado cuenta que, gracias a ellos, hoy hay más esclavitud que en las antiguas épocas egipcias. El empleo nos subyuga porque debemos pagar las cuentas; las cuales nunca bajan, siempre se incrementan, debido al consumo innecesario, lujoso y desmedido que concebimos. Ese consumismo que nos promueve el mismo capitalismo que nos emplea (y explota).

Esta razón motivó a las diez millones de personas que fueron participes de aquel mes de revueltas. Y por ese argumento, en conjunto con el sistema educativo que no permitía que los estudiantes de la universidad de Nanterre contaran con una educación democrática, libre y sin esquemas sociales predeterminados por el mismo sistema; hubo más de mil personas heridas (graves y leves), seiscientos varones arrestados (entre ellos 4 condenados a 2 meses de cárcel) y un estudiante muerto.

Estos sucesos de mayo de 1969, en realidad, no generaron cambios concretos más que un recuerdo perenne en la historia de la sociedad y un ejemplo utópico de lucha por la libertad. Se ha tratado de extinguir su rastro, pero es imposible ocultar la sangre derramada, literalmente.

REVOLUCIÓN DE LAS FLORES

Publicado por Mercedes Yañez , 14:43


En los Estados Unidos durante los años 60 se suscitaron diferentes acontecimientos que revolucionaron el curso de la sociedad americana siendo inspiración para toda América y del mundo. La guerra de Vietnam y su oposición por parte de los universitarios, el cuestionamiento del Sistema Educativo, la Liberación Femenina, el Poder Negro y los Hippies; fueron varios de los sucesos que ocasionaron aires de rebelión en E.E.U.U.


El movimiento Hippie fue una revelión ideológica de jóvenes de clase media ante los valores conformistas y consumistas establecidos por el Sistema de su país. Los Hippies, a quienes se les sumaron jóvenes de la clase superior y trabajadora, crearon comunas constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías basadas en actitudes pacifistas, preocupación por el medio ambiente, rechazo al materialismo, libertad sexual, entre otros.


Les atraían las formas psicodélicas. Su vestimenta y pertenencias se caracterizaban por los colores vivos y variados, flores, íconos de “no a la guerra” y “paz y amor”. Sus apariencias coloridas se debieron a las drogas alucinógenos que consumían (no en su origen sino luego por los “Seudo hippies”). Su apariencia bohemia y su falta de higiene fueron contra los absurdos patrones impuestos por la sociedad. Para ellos todos tenemos la libertad de vivir y actuar cómo y cuándo queramos.


Con muy poca continuidad compraban productos industrializados. Ellos mismos producían sus alimentos, ropas y accesorios. Vivían de la artesanía que realizaban y en sus comunidades el sistema funcionaba de modo que cada uno generara para todos. Esto, en consecuencia al disgusto por el consumismo y al sistema económico predominante en el mundo.


El liberalismo sexual fue otro de los aspectos importantes en la ideología hippie. Esto comprendía cuatro apreciaciones fundamentales: Las personas podían ser libremente responsables de la unión entre parejas sin la autorización o permiso del estado ni religión; elección libre de la pareja; ejercicio libre del placer sexual; la camaradería afectiva; y respeto y sinceridad entre ambas partes. Esto a la larga produjo ciertas conductas en los integrantes posteriores quienes se aprovechaban de estas apreciaciones para mantener una vida sexual activa sin tomar en cuenta la responsabilidad, lealtad y el respeto a la confianza entre la pareja.


Los Hippies poseen un espíritu viajero natural y sencillo. En sus principios viajaban mediante autostop generalmente en combis (Volkswagen). No se hospedaban en hoteles sino en carpas o en casa de algún conocido para evitar el gasto innecesario. Es importante saber que esta ideología desencadenó otro movimiento llamado Mochileros. Los cuales viajan para conocer el mundo y las diferentes culturas sin lujos innecesarios como lo hacían los hippies.


Sin embargo, el estilo hippie se dividió en dos tipos: el original hippie es el que resguarda el valor de la libertad y anarquía, lo que hace que adquieran una apariencia sucia por la ropa que usan largo tiempo y la poca frecuencia de ducharse ya que lo hacían cuando realmente querían y no cuando debían; y el hippie fashion es aquel que se combina colores de ropa con zapatos, faldas amplias, batas, peinados, pañuelos, lentes para sol, etc.


En Venezuela, este movimiento fue tomado generalmente como una moda, pocos lo consideraron como ideología. Casi todos los jóvenes de esa época utilizaban pantalones de campanas y camisas de algodón con dibujos psicodélicos. El revuelo de los Beatles también fue experimentado por la sociedad venezolana de la década de los 60 cuando por primera vez en Caracas se estrenó “A Hard Days Night”, el primer film del grupo británico.


Actualmente existen algunos hippies en Venezuela. Podemos observar como venden en el centro su artesanía. No obstante, muchos de ellos no son hippies sino revendedores de algunas artesanías derivadas del movimiento y realizadas por personas comunes en la sociedad. De modo que se puede observar la usurpación de una simple apariencia para aprovechar la aún existente moda del hippismo.